28 agosto 2007

15.000 granadas y muchos condones

Cada vez que el hambre me arrastra al supermercado suelo acabar en esa cola que eligen los que olvidan pesar los tomates y los que disfrutan adquiriendo productos con códigos de barra ilegibles. Como mecanismo de defensa ante la ansiedad, intento acelerar el tiempo examinando el contenido de las cestas y carritos de mis vecinos de caja. Imagino que una proporción importante de los estamos allí hacemos lo mismo: ponemos en práctica nuestra capacidad natural para vincular preferencias de consumo y estilos de vidas.

Leyendo el Boletín Oficial del Estado me ocurre algo parecido. El examen de las subastas y licitaciones públicas resulta un ejercicio entretenido para intentar conocer las preferencias de quienes nos representan. Además, la forma en la que el Estado llena sus carros no puede resultarnos del todo indiferente: por una de esas casualidades somos nosotros quienes pagamos.

Sólo en lo que llevamos del mes de agosto, nuestros incansables funcionarios han considerado que:


a) A los españoles les preocupa la seguridad. Por eso, como andábamos un poco cortos de armamento estratégico, hemos comprado 15.000 granadas del modelo Alhambra que nos han costado 993.750 € (precio por unidad 66,25 €).

b) Los madrileños casi no copulan pero la Comunidad de Esperanza ha encontrado la clave para revertir la situación: la gente volverá al estado natural de promiscuidad cuando se reduzca el coste unitario de cada coito. Por eso se han comprado 2.166.000 preservativos y lubricantes valorados en 293.703 €. Considerando que en esta Comunidad Autónoma existen 3,9 millones potenciales folladores, y que excluyendo el caso de los tríos, un mismo condón es consumido por dos personas, deberíamos tocar a uno por año. Un ahorro interesante ya que ese euro que nos sobrará podrá dedicarse a impulsar el turismo interno con un viaje en Metro.

c) Es evidente que cuando se descubre algo de esta relevancia, el resto de instituciones debe tomar nota. Y asi lo ha hecho el Consejo de la Juventud de España . No tiene sentido seguir quejándose de la vivienda: es mejor invertir en condones y a ello hemos destinado otros 79.999,97€. Eso sí, estos hay que repartirlos a nivel nacional.

d) El Instituto Nacional de Consumo consciente de los abusos que origina la desigual capacidad de negociación de consumidores y empresarios ha decidido realizar un “Análisis antropométrico de la población femenina en España”. Estos datos, sin duda, están llamados a provocar un salto en los paradigmas científicos actuales, y al ridículo coste de 1.791.000 €. Una ganga que nos permitirá conocer de una vez por todas el tamaño medio de las tetas de la mujer media.


e) A los españoles les preocupa el ocio. Prueba de ello el Instituto de Mayores y Servicios Sociales ha decidido apostar por el futuro contribuyendo con 207.175.970 € para que nuestros mayores disfruten de unas buenas vacaciones. Casi dos millones de jubilados podrán, por fin, dejar de preocuparse de los atascos matinales y disfrutar, por una vez, del placer de no hacer nada.

3 Comments:

At mar. ago. 28, 06:48:00 p. m., Anonymous zazou said...

Oh oh, estás incitando al sexo inseguro. En una orgía se necesita un condón para cada combinación de dos elementos tomados de dos en dos. ¡Pero qué es eso de un condón para tres! :P

 
At mié. ago. 29, 06:36:00 p. m., Blogger salitre said...

Tienes toda la razón. Quizás la causa por la que los tríos y orgías no acaben de despegar como mecanismo alternativo de ocio, guarde relación con estos complejos condicionantes profilácticos.

El atractivo del sexo grupal se encuentra en la semisimultaneidad del intercambio: si es necesario estar remplazando condones a intervalos breves, para mi gusto lo mejor es realizar copulaciones bipersonales consecutivas.

Para superar estos problemas propongo el desarrollo del condón multifásico. Éste estaría compuesto por unas doce capas de microlatex sujetas mediante un velcro a la base peneana. Para evitar confusiones cada capa tendría un color diferente que podría además asociarse con cada participante mediante la eventual colocación de varias pegatinas en su cuerpo.

Con un poco de práctica, el reemplazo de las capas podría, realizarse en fracciones de segundo garantizando la higiene de estos encuentros y el disfrute de los participantes.

 
At mié. ago. 29, 09:22:00 p. m., Anonymous zazou said...

Es muy probable que con esta conversación estemos infringiendo una patente :P

Yo tengo depositadas todas mis esperanzas en la nanotecnología. Mientras, como suele decirse en estos casos, lo mejor es plastificársela.

 

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