25 mayo 2006

Tú y yo lo sabíamos

No creo que podamos escucharlos en los 40 Principales ni verlos en la MTV. Pero lo importante es que ya han conseguido el apoyo de una discográfica con capacidad para garantizar su distribución entre los oidos que aún conservan algo de integridad Me estoy refiriendo a la última novedad editada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas: "The calls of the frogs of Madagascar" (algo así como la llamada de las ranas de Madagascar). Se trata de tres discos compactos que constituyen la "guía sonora más extensa de ranas y sapos publicada en el mundo hasta la fecha". Se venden por 26 euros y podéis conseguirlas aquí.



Me ha sorprendido la enorme variedad de sonidos que ejemplares de distintas especies pueden emitir. Es más, debo confesar que he comenzado a sentir una ligera atracción por el croar de la Guibemantis liber, no estaría mal organizar unas vacaciones en Madagascar, quizás pudiera acercarme a ella y sentir siquiera por un momento su pegajosa y fria piel. No sé que me pasa pero me cuesta controlar el absurdo deseo de probar uno de los mosquitos que se asientan en la pantalla de mi ordenador; sería tan fácil, apenas se mueven,... El aire de esta habitación me está secando un poco los ojos, esperad, voy a apagar estas luces, ¿a quién se le ocurriría poner nueve bombillas halógenas en un salón tan pequeño?. Ah, cuánto siento no tener un jardín con tierra fresca en la que descansar unos minutos. Ya sé, quizás si vaciara un par de macetas en la bañera, creo que, krikkk pss tzzzzzzz tititzizizizzzz, gruuuah...

10 Comments:

At vie. may. 26, 02:28:00 a. m., Anonymous La peke said...

Su obsesión con los sapitos me está preocupando Sr. Salitre. Algún trauma cuando niño? Algún fetiche? Aawwww, me parece dulce... Oye, no sabes en dónde se pueden comprar? Tal vez uno me haría compañía en mis noches... jijijiji!

 
At vie. may. 26, 11:02:00 a. m., Blogger salitre said...

Desde pequeño los batracios me han parecido unos seres fascinantes . Sé que en una de las tiendas de animales de la calle Atocha se pueden conseguir, pero no los que a mí me gustan (las ranas de Madagascar).

El sapo es un animal rodeado de una enorme simbología, en algunas iglesias he visto representaciones de mujeres que los amamantan, creo que están asociadas a la lascivia.

Muchas culturas relacionan al sapo con el órgano sexual femenino. Incluso algunos hispanohablantes utilizan expresiones en los que esa connotación es evidente (preguntale a un chileno que le sugiere la frase "a esa le tirita el sapo").

 
At sáb. may. 27, 12:13:00 a. m., Anonymous la peke said...

Que fuerte la connotación sexual que le dan los chilenos!!!

 
At sáb. may. 27, 08:48:00 p. m., Blogger Kiriki said...

Existe la creencia que colocarse un SAPO (Bufo Arenarum Hansel) atado con un pañuelo de "panza" contra la mejilla es útil para calmar el dolor de muelas. Esta suposición proviene de la edad media, y fue importada por los conquistadores e inmigrantes.

Colocado el sapo en la mejilla, sobre la zona afectada, se absorben las aminas simpaticomimeticas a través de la piel de la cara y produce vasoconstricción, reduciendo el edema que comprime al nervio y que es lo que produce el dolor.

Por otra parte se utiliza también al sapo para propósitos tan diversos como: neutralizar mordeduras de serpientes, en la cura de la CULEBRILLA, la disentería, la renguera de los caballos, en las heridas agusanadas de los animales, extirpación de vinchucas, para provocar lluvias, etc.

Quiroga menciona que en los Valles Calchaquíes "las brujas se sirven del sapo para hacer daño a alguna persona, porque se le tiene por obra del ZUPAY".

La suerte del sapo puede variar de acuerdo a las costumbres. En el Chaco, por ejemplo, se lo hierve en agua para servir como bebida contra el asma; y en Chile, se lo fríe en aceite para combatir las hemorroides.

 
At sáb. may. 27, 08:51:00 p. m., Blogger Kiriki said...

Como te gustan los "sapos" noooo????
de pequeños, donde yo veraneo, les metiamos una pajita y soplabamos hasta que se hinchaba tanto que flotaba en el agua.... puff ke recuerdos....

 
At dom. may. 28, 12:39:00 a. m., Blogger salitre said...

kiriki, todos los sapos con los que he tenido algún tipo de relación son originarios del Valle de Lerma.

Los de mayor tamaño son conocidos localmente con el nombre de "rococos". De pequeño recibí varias advertencias sobre el riesgo de recibir un chorro de orina en los ojos.

La idea de prepararse una sopa de sapo me parece repugnante. No obstante, quien sabe, quizás en unos años Avecrem comience a comercializar cubitos de caldo de sapo ideales para el comusimidor asmático. Espero que el Señor me llame antes.

 
At dom. may. 28, 04:12:00 p. m., Blogger Kiriki said...

yo solo se que las ancas de rana saben a pollo...

 
At lun. may. 29, 09:54:00 p. m., Blogger salitre said...

La herpetofagia es una perversión culinaria asquerosa. Nadie nos puede asegurar que los que hoy comen ranas mañana no pongan en su plato a la marmota Phill o a un panda en extinción.

Una dieta basada en anfibios sólo puede llevar a la calvicie y la impotencia.

 
At lun. may. 29, 11:03:00 p. m., Blogger Kiriki said...

me estas llamando calva e impotente......... acasoooooo???? comes un anca y te llaman herpetofago...

 
At mar. jun. 20, 09:32:00 p. m., Anonymous BetiteB said...

Las ancas de rana saben a pollo y están cojonudas!! Y todavia no estoy calva.

Los sapos son feos y asquerosos, aunque si me lo da frito lo mismo... me atraen más. Además los hay incluso de 25 cm ... eso tiene que alimentar, no?

:)

 

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